Columna LIC. ALEJANDRA MELENDI

Coordinadora del área de kinesiología, Cáncer de mamas, de FUNDAFEM. Vice-presidente del círculo de Kinesiólogos de Mendoza. Titular de la Cátedra de Farmacología. kinefisiátrica, Universidad de Mendoza. Titular de la Cátedra de Dermoestética, Universidad Maza.


¿Es posible prevenir el linfedema de una paciente operada de Cáncer de mamas?


Hasta el día de hoy, no lo sabemos con exactitud, pero es algo que siempre me he preguntado.

En la actualidad las cirugías más conservadoras, hacen que la aparición del linfedema se encuentre disminuida. La inspección del Ganglio centinela le da al mastólogo información de la cantidad de linfáticos que se encuentran comprometidos, no teniendo necesidad de extirpar linfáticos sanos. Este es uno de los factores más importantes.

Prevenir, es anticiparse a que algo suceda. Si lo podemos prevenir, debemos saber con qué herramientas contamos.

Hace 16 años que trabajo en FUNDAFEM (Fundación Femenina de lucha y prevención contra el Cáncer gineco mamario), una fundación que atiende a pacientes operadas de Cáncer de mamas sin recursos. En estos años, he notado 3 aspectos importantes al momento de prevenir y retrasar la aparición del linfedema:

  • Educación de la paciente operada

  • Abordaje post quirúrgico temprano

  • Seguimiento de la paciente

Educación de la paciente: Un ítem más que importante, ya que una persona que se encuentra educada con relación a los cuidados que debe tener después de la cirugía, es una paciente que esta muy atenta a cualquier cambio en su brazo. Una paciente que está educada, es una paciente que educa también al medio en el que se maneja de manera habitual. Mi lema con ellas es: VIDA NORMAL CON CUIDADOS, si la paciente es hipertensa se debe cuidar, y si es diabética también, una vez operada, el cuidado del brazo es fundamental al momento de la prevención. Para esto contamos con una cantidad de conceptos que les trasmitimos a las pacientes de cómo deben cuidarse.